Noruega asignó 44,6 millones de euros al Fondo de Apoyo Energético de Ucrania. El dinero se destinará a restaurar y reforzar el sistema energético ucraniano, que continúa siendo objetivo de ataques rusos.
La ayuda forma parte de un esfuerzo internacional para reparar infraestructura dañada y crear reservas de emergencia de equipos antes de los periodos de alta demanda.
Un instrumento creado en la guerra
El fondo fue establecido en la primavera de 2022 para responder a los ataques contra infraestructura crítica. Su presupuesto ya supera los 2.000 millones de euros gracias a donantes de 26 países y organizaciones internacionales.
Para Ucrania, la energía estable es también una condición para la producción industrial, los servicios municipales y la confianza empresarial.
Impacto para la reconstrucción
La contribución noruega confirma que la seguridad energética sigue siendo una prioridad para los socios de Ucrania. También crea oportunidades para proveedores de equipos, ingeniería eléctrica y proyectos de modernización.
