El sector envía la señal más fuerte
Las empresas constructoras ucranianas encabezaron el nuevo ranking de expectativas positivas, según la encuesta trimestral del Banco Nacional correspondiente al segundo trimestre de 2026. El índice general subió a ciento siete por ciento desde ciento cinco coma ocho por ciento, señal de que las compañías ven más espacio para recuperación y actividad pese a la presión de la guerra.
La construcción destacó en expectativas sobre situación financiera y económica, además de planes de expansión. La señal importa porque el sector arrastra materiales, transporte, ingeniería, compras de equipos y empleo local. Cuando los constructores ganan confianza, el efecto se transmite a muchas cadenas de suministro.
Las limitaciones siguen presentes
El optimismo no es ingenuo. Las empresas siguen señalando las consecuencias de la guerra como el principal obstáculo. La falta de personal cualificado y los altos precios de insumos y materiales también pesan. Las expectativas de inflación anual se sitúan en once coma seis por ciento, con previsiones cambiarias prudentes.
La encuesta cubrió seiscientas sesenta y cinco empresas de veintiuna regiones entre finales de abril y finales de mayo. El componente de inversión es clave: las compañías esperan aumentar gastos en maquinaria, equipos e inventario. Para los inversores, esto muestra que la recuperación ucraniana ya se traduce en necesidades concretas de construcción, suministro y modernización.
