La cifra de 91 mil millones para recuperar el sistema energetico exige una arquitectura financiera de largo plazo.
No basta con anuncios aislados, se requiere secuenciar red, generacion y modernizacion con hitos medibles.
La bancabilidad dependera de gobernanza, compras transparentes y reparto claro de riesgos contractuales.
El capital tendera a proyectos con ejecucion verificable y modelos operativos resilientes.
