VITAGRO Energy planea construir tres plantas de biometano en el oeste de Ucrania. Las instalaciones se ubicarán en las regiones de Ternópil, Jmelnitski y Rivne, convirtiendo residuos agrícolas en combustible renovable, fertilizantes y energía local.
La capacidad total prevista es de 3 millones de metros cúbicos de biometano al año. El ciclo tecnológico también debería producir 66 mil toneladas de fertilizantes orgánicos y electricidad para las necesidades propias de las plantas.
El proyecto se estima en 35,9 millones de dólares. Parte de la financiación vendrá de recursos propios de la compañía y el resto se espera atraer mediante instrumentos de capital y financiación de proyectos.
El mercado clave será la Unión Europea, donde el biometano se vincula con descarbonización, seguridad energética y sustitución de combustibles fósiles. Para Ucrania, esto une agricultura, energía e ingresos de exportación.
La empresa ya completó el arrendamiento de terrenos y ahora trabaja en la etapa de estudio de viabilidad. Cada planta podría tardar unos dos años en construirse. Para inversores, el atractivo está en un modelo circular: residuos ganaderos, biomasa, gas renovable y fertilizantes en una sola cadena.
