La variedad ucraniana de patata Knyahynia quedó entre las cinco mejores en ensayos internacionales con noventa variedades. En parcelas concretas alcanzó rendimientos de hasta ciento diez toneladas por hectárea.
Fue creada a partir de la ucraniana Slovianka y la bielorrusa Beloros. El resultado confirma la competitividad de la selección ucraniana cuando los agricultores necesitan cultivos resistentes a enfermedades, clima inestable y nuevos riesgos productivos.
Años de trabajo para una variedad
La selección convencional tarda entre ocho y diez años. Si se incorporan especies silvestres para mejorar la resistencia, el proceso puede durar veinticinco años. Cada candidato atraviesa selección, multiplicación y repetidas pruebas de campo.
El Instituto de Investigación de la Patata sanea y propaga material en laboratorio. Las plantas in vitro producen mini tubérculos de pocos gramos y permiten obtener semilla libre de virus. Es crucial porque las infecciones pueden reducir casi noventa por ciento del rendimiento.
El instituto también adapta cultivos al cambio climático. Prueba cacahuete, yacón y diecinueve variedades prometedoras de batata en suelo abierto y protegido, ampliando opciones para las explotaciones ucranianas.
