Ucrania y Noruega lanzan una produccion conjunta de drones mid-strike con previsiones de varios miles de unidades y primeras entregas antes del verano.
Este segmento cubre ataques en retaguardia cercana, con alcance aproximado de 50 a 200 km, mayor carga util que FPV y mejor resistencia operativa en entornos de guerra electronica.
El esquema combina financiamiento aliado con diseno ucraniano orientado a combate real, acelerando la escala de capacidad de ataque de costo contenido.
