La proporción de líderes empresariales que consideran desfavorable el clima de inversión en Ucrania está disminuyendo lenta pero constantemente. Según la última encuesta de la European Business Association (EBA), el 71 % de los encuestados califica el entorno como desfavorable en 2025, frente al 79 % en 2024 y el 84 % en 2023. Dentro de este grupo, solo el 14 % lo define como “extremadamente desfavorable”, frente al 20 % del año pasado.
El apetito inversor aumenta pese al entorno difícil
Detrás de este nivel aún elevado de riesgo percibido, los planes reales de las empresas son mucho más optimistas. Para 2026, el 29 % de los directores generales espera una mejora del clima de inversión, el 44 % no prevé cambios significativos y el 27 % anticipa un deterioro. Lo más relevante es que el 72 % de las compañías miembros de la EBA planean seguir invirtiendo en el mercado ucraniano, frente al 70 % en 2024 y al 57 % en 2023.
Además, Ucrania se vuelve más interesante para los nuevos jugadores. La cuota de directivos que ven ventajas claras para los nuevos inversores que entren en el país ha pasado del 17 % al 29 % en un año. Esto indica un cambio de narrativa: de “jurisdicción demasiado arriesgada” a un enfoque más matizado en el que el riesgo sigue siendo alto, pero también lo es el potencial de rentabilidad para quienes entren temprano y estructuren bien sus proyectos.
Impulsores de la mejora del clima de inversión
Los ejecutivos señalan varios factores estructurales que mejoran el entorno empresarial. El principal es la integración europea: el estatus de candidato a la UE, la alineación de normativas y estándares y la profundización de los vínculos comerciales. El régimen de comercio preferencial, el “visado de transporte” con la UE y la eliminación de aranceles y cuotas para una parte importante de las exportaciones ucranianas refuerzan la posición de los productores locales.
Al mismo tiempo, la desregulación y la digitalización de los servicios públicos reducen los costes de transacción y facilitan la interacción entre empresas y Estado. El registro online de compañías, las licencias electrónicas y los procedimientos aduaneros digitales se están convirtiendo en la norma, lo que aumenta la transparencia y la previsibilidad para los inversores locales y extranjeros.
Los riesgos siguen presentes, pero son más gestionables
Los principales factores negativos siguen siendo la guerra, la corrupción, la debilidad del sistema judicial, la escasez de personal cualificado y los ataques a la infraestructura energética. Para los inversores esto se traduce en mayores costes operativos y en la necesidad de infraestructuras de seguridad y respaldo. Sin embargo, estos riesgos están cada vez más “incorporados al modelo”, ya que las empresas adquieren experiencia trabajando en condiciones de guerra y ajustan sus marcos de gestión de riesgos.
Implicaciones para los inversores
Para los inversores estratégicos y financieros, los resultados de la encuesta envían un mensaje claro. Los inversores ya presentes no se están retirando; al contrario, una mayoría creciente planea expandir o modernizar sus operaciones hasta, al menos, 2026. Además, siguen existiendo ventajas de “first mover” en los sectores que se beneficiarán de la reconstrucción y de la integración con la UE: manufactura vinculada a cadenas de valor europeas, logística y almacenamiento, energía y resiliencia de redes, materiales de construcción, TI y servicios empresariales.
Quienes combinen una evaluación realista del riesgo con una visión de largo plazo pueden aprovechar esta ventana para asegurar cuota de mercado, socios locales y ubicaciones antes de la siguiente ola de capital. A medida que mejora la percepción del clima empresarial y el capital global se acostumbra al riesgo ucraniano, la competencia por proyectos de calidad y activos estratégicos probablemente aumentará.
