En plena guerra a gran escala, Ucrania ha llevado sus reservas internacionales a un nivel récord. Según el economista y ex asesor presidencial Oleh Ustenko, las reservas de divisas superan ahora los 40.000 millones de dólares, frente al máximo anterior de unos 35.000 millones.
De dónde vienen las nuevas reservas
El crecimiento no se debe a un superávit comercial, sino a la ayuda financiera de los aliados. La Unión Europea, Estados Unidos y otros socios conceden préstamos concesionales y subvenciones que, tras convertirse en hryvnias para el presupuesto, aumentan el stock de divisas del Banco Nacional de Ucrania (BNU).
- programas del FMI y de la UE que estabilizan las expectativas;
- créditos oficiales a largo plazo para cubrir el déficit presupuestario y las importaciones críticas;
- confianza política en que Ucrania seguirá cumpliendo sus compromisos.
Señal para el tipo de cambio y los inversores
Un volumen récord de reservas reduce el riesgo de movimientos bruscos del tipo de cambio. El BNU dispone de más margen para suavizar la volatilidad, financiar las importaciones de energía y cumplir los pagos de la deuda en los próximos años.
Para los inversores esto significa que, a pesar de la guerra, Ucrania no se encuentra al borde de una crisis de balanza de pagos y puede preparar el terreno para la reconstrucción y el regreso gradual a los mercados de capitales.
Dependencia de la ayuda externa
Al mismo tiempo, Ustenko recuerda que estas reservas se forman principalmente gracias a los aliados occidentales que conceden financiación en condiciones favorables. Si el volumen de ayuda disminuye demasiado rápido, el banco central tendrá que elegir entre sostener el tipo de cambio y cubrir las necesidades del presupuesto.
Por eso el máximo histórico de reservas es una ventana de oportunidad para avanzar en las reformas, mejorar el clima de inversión y aumentar la capacidad de la economía para generar divisas por cuenta propia.
