Ucrania y el Fondo Monetario Internacional han alcanzado un acuerdo a nivel de personal sobre un nuevo programa bajo la Facilidad Extendida de Financiamiento (Extended Fund Facility, EFF) con un acceso potencial de unos 8.100 millones de dólares durante 48 meses. El objetivo es sustituir el programa actual del FMI y proporcionar un ancla estable para la política macroeconómica, la estrategia de deuda y la agenda de reformas en la siguiente fase de la economía en guerra.
El acuerdo todavía debe ser aprobado por el Directorio Ejecutivo del Fondo, que examinará el programa una vez que Ucrania cumpla las medidas previas y los donantes confirmen garantías de financiación suficientes. Para el Gobierno y el Banco Nacional, el nuevo EFF se presenta como piedra angular de la cooperación con los socios internacionales y como plataforma para movilizar financiación concesional y cuasi-grant en los próximos años.
Parámetros clave del programa
El acuerdo prevé acceso a 5,94 mil millones de DEG (unos 8,1 mil millones de dólares) en cuatro años. Los desembolsos estarán vinculados a revisiones periódicas que evaluarán los resultados macroeconómicos y el cumplimiento de hitos estructurales. El paquete de políticas combina disciplina fiscal, una política monetaria estricta pero flexible y reformas continuadas del sector público, las empresas estatales y el sistema financiero.
En el frente fiscal, las autoridades se comprometen a aprobar un Presupuesto del Estado 2026 coherente con el marco del programa, priorizar el gasto en defensa y partidas sociales críticas, y evitar gastos ineficientes o nuevas exenciones fiscales. La movilización de ingresos internos —mejor administración tributaria, lucha contra la informalidad y gravamen de ingresos obtenidos a través de plataformas digitales— deberá aumentar gradualmente la contribución propia de Ucrania a la financiación del presupuesto.
Cubrir un déficit de financiación de 136.500 millones de dólares
El EFF también está diseñado para catalizar apoyo externo. En el escenario base, las necesidades brutas de financiación de Ucrania para 2026–2029 se estiman en unos 136.500 millones de dólares, con un déficit residual de alrededor de 63 mil millones en 2026–2027 tras considerar los compromisos ya anunciados. La presencia del programa del FMI debería facilitar nuevos paquetes por parte de la Unión Europea, el G7 y otros socios, incluidos instrumentos respaldados por activos rusos congelados.
Para los donantes, el marco del FMI ofrece garantías de que la política presupuestaria, las operaciones de deuda y las decisiones macroeconómicas responden a un plan único y coherente. Para Ucrania, esto es clave para evitar tensiones de liquidez, mantener la estabilidad cambiaria y seguir reconstruyendo reservas en un contexto de guerra prolongada.
Reformas, riesgos y visión para los inversores
Más allá de la financiación, el EFF consolida una agenda de reformas a medio plazo: aplicación de la estrategia de reestructuración de deuda, fortalecimiento de las instituciones anticorrupción, mejora del gobierno corporativo en las empresas estatales y bancos, y modernización de la regulación en los sectores energético y financiero. El éxito de las revisiones será una señal importante para los inversores sobre el avance en estas áreas.
No obstante, los riesgos siguen siendo excepcionales. La duración e intensidad de la guerra, así como el calendario y la magnitud de los flujos de ayuda, siguen siendo inciertos. Por ello, en cada revisión se podrán recalibrar los supuestos y objetivos del programa.
Implicaciones para inversores y prestamistas
- Tenedores de deuda soberana. Un nuevo EFF con objetivos claros de sostenibilidad de la deuda ofrece un punto de referencia para las operaciones actuales y futuras de reestructuración.
- Bancos y organismos multilaterales. El refuerzo de la estabilidad macro-financiera respalda la continuidad de garantías, líneas de financiación comercial y préstamos para proyectos.
- Inversores corporativos e infraestructurales. Una política macro predecible y un volumen importante de financiación vinculada a reformas crean mejores condiciones para proyectos de largo plazo en energía, logística e infraestructuras municipales.
Si el Directorio del FMI aprueba el nuevo EFF y los donantes cumplen sus compromisos, Ucrania dispondrá de una hoja de ruta financiera más clara para 2026–2029 que combina supervisión del Fondo, apoyo externo sustancial y un camino estructurado para la reconstrucción económica.
