En un foro celebrado en Bucarest sobre la reconstrucción de Ucrania, expertos, funcionarios y representantes de la diáspora coincidieron en que la política hacia las personas no puede reducirse a un único mensaje sobre el regreso. Millones de ucranianos viven ahora en otros países, algunos como refugiados recientes y otros como parte de comunidades que llevan años formadas.
Según los ponentes, Ucrania necesita una estrategia de doble vía. Un eje debe centrarse en quienes desean regresar y crear condiciones para que lo hagan con seguridad y perspectivas económicas. El otro debe estructurar la relación con quienes permanecerán en el exterior, de modo que sigan conectados y contribuyan al desarrollo del país.
Quién puede regresar y en qué condiciones
Los factores clave mencionados fueron la seguridad, la educación de los hijos, el acceso a la vivienda y la calidad del empleo. Las familias que ya han integrado a sus hijos en sistemas educativos europeos pueden optar por un retorno gradual o parcial, mientras que los profesionales jóvenes tienden a moverse con mayor flexibilidad si ven oportunidades concretas en Ucrania.
Para estos grupos, los participantes pidieron medidas prácticas: reconocimiento de títulos obtenidos en el extranjero, canales sencillos para traer ahorros e inversiones, y mejor información sobre las oportunidades en distintas regiones ucranianas.
Cómo trabajar con quienes se quedarán fuera
El segundo eje de la estrategia pasa por tratar a la diáspora y a los refugiados de larga duración como socios a largo plazo. Las propuestas incluyeron:
- redes profesionales que conecten a expertos ucranianos en el exterior con empresas y universidades del país;
- vehículos de inversión de la diáspora para financiar proyectos concretos en ciudades y comunidades de origen;
- programas de retorno temporal o por proyectos, en los que especialistas pasen parte del año trabajando en Ucrania;
- apoyo a escuelas y centros culturales ucranianos en el exterior, que mantienen vivo el vínculo con el país.
Varios participantes señalaron que muchos Estados de acogida también están interesados en este enfoque, porque los ucranianos contribuyen a sus economías y a sus sistemas de bienestar.
Gestión de expectativas y narrativa pública
Los expertos advirtieron contra la narrativa de que «todos volverán pronto». Una comunicación poco realista puede generar frustración tanto dentro como fuera del país. En su lugar, proponen admitir que parte de la población construirá su vida en el exterior, y que la tarea del Estado es mantener esos vínculos y convertirlos en canales estables de inversión, conocimiento y apoyo político.
Para los inversores, una estrategia de doble vía ayuda a entender mejor la futura disponibilidad de mano de obra, el tamaño del mercado interno y la capacidad de Ucrania para aprovechar su diáspora como ventaja competitiva en la próxima década.
