El Nino vuelve a ser un riesgo comercial para el mercado mundial de frutas. El fenómeno ya se forma en el Pacífico tropical y puede afectar temporadas de exportación de Perú y Chile.
Datos citados por el sector muestran anomalías de temperatura en la región Nino 3.4 cercanas a uno coma siete grados Celsius. Muchos modelos apuntan a un evento moderado o fuerte, con posible pico muy intenso entre septiembre y noviembre de 2026.
Perú: calor antes que lluvia
Para Perú, el riesgo principal entre agosto y diciembre es el calor. Noches más cálidas en La Libertad, Lambayeque, Piura e Ica pueden alterar floración, cosecha, tamaño de fruta y calidad de llegada de arándanos y uvas.
El sector de arándanos está mejor preparado gracias a variedades con baja necesidad de frío, pero la incertidumbre sigue siendo alta.
Chile: lluvia y calidad
Chile enfrenta otro patrón: más lluvia e inestabilidad en primavera. Para la cereza, la lluvia cerca de la cosecha puede causar partidura, enfermedades y pérdida de condición tras el transporte.
Importadores y supermercados necesitarán compras más flexibles, monitoreo semanal y planes alternativos para evitar depender de un calendario rígido.
